El otro día, por casualidad, paseando por Bilbao, caímos en la cuenta de que lo que hace un tiempo era un restaurante argentino, ha pasado a ser un bar: el D.O Bilbao (entiendo que por aquello de “Denominación de Origen Bilbao”).Nos fijamos en él y la verdad es que tenía muy buena pinta (amplio, acogedor, cálido, una bonita decoración con zona de mesas altas, de mesas bajas y sofás,…). Como era hora de tomar un pote, entramos a tomar un vinito y una cervecita.